LAS HADAS

El Théâtre du Châtelet de París acoge desde hoy la primera ópera de Richard Wagner, y una de las menos representadas de su autor, Las Hadas
Die Feen (Las Hadas) es la primera ópera completa de Richard Wagner, y fue escrita durante 1833 y 1834 sobre un libreto propio, cuando el compositor contaba únicamente 20 años. Unos meses antes había abandonado su primer intento de escribir una ópera, Die Hochzeit (La Boda), aunque mantuvo los nombres de los dos personajes principales en los protagonistas de su nueva obra, Ada y Arindal. Las Hadas permaneció sin estrenar hasta después de la muerte del compositor, cuando fue representada en el Hoftheater de Múnich, el 29 de junio de 1888. A diferencia de los trabajos de madurez del compositor, Las Hadas no ha conseguido nunca hacerse un hueco
en el repertorio operístico. De hecho, las últimas interpretaciones en Viena (protagonizada por la soprano Gundula Janowitz en una magnífica Ada) y Múnich (con un elenco estelar, que incluía, entre otros, a June Anderson y Cheryl Studer, bajo la batuta de Wolfgang Sawallisch), ambas en 1983, con ocasión del centenario de la muerte del músico de Leipzig, se hicieron en versión de concierto. La obra está muy influida por el estilo de Carl Maria von Weber, que con su ópera Der Freischötz (El cazador furtivo) había alcanzado gran renombre en los años de juventud de Wagner, si bien la principal referencia puede considerarse su drama romántico Euryanthe, aunque también hay ecos de la "feérica" Oberon.
El argumento, extraído de la obra de teatro de Carlo Gozzi La donna serpente (La mujer serpiente), narra la historia de Arindal, esposo feliz de la dulce y misteriosa Ada. éste jamás deberá preguntarle quién es ni de dónde proviene. Pero le vence la curiosidad y, cuando finalmente descubre que su mujer es un ser sobrenatural, desaparecen con ella sus hijos y el castillo en el que viven. Para recuperar la felicidad perdida, el caballero habrá de afrontar duras pruebas y superar el hechizo que ha transformado a Ada en piedra. Aparecen en ella los temas del amor más allá de la muerte y de la redención tan queridos por su autor, y encontramos referencias a El holandés errante al final del aria de Ada, al igual que en otras partes, como en el final del acto II, se aprecia un dramatismo cercano a Tannhäuser y Lohengrin, dentro de un tono general caballeresco.
Théâtre du Châtelet de París
Hasta el 9 de Abril




merce-hola dijo
Gracias po la información. Feliz tarde :-)
28 Marzo 2009 | 06:22 PM